miércoles, 12 de agosto de 2015

TEORÍA REVOLUCIONARIA Y COYUNTURA ELECTORAL

Por Fortune Modeste Valerio
 
Para un sector de la izquierda revolucionaria dominicana, el mundo se acaba el año 2016; exactamente el día de las elecciones nacionales presidenciales, congresuales y municipales: Salir del PLD es de vida o muerte, aunque los sustitutos posibles ya tienen un largo trecho recorrido en el campo de la corrupción, la impunidad y servicios al poder extranjero.

Conocer los puntos fuertes y las debilidades de nuestras fuerzas es determinante para alcanzar la victoria. No es posible seguir trillando el camino de atajar para que otro enlace. Es tiempo de presentar un proyecto electoral limpio y transparente al pueblo para que este puede diferenciar lo bueno de lo malo.

No es posible permitir la alternabilidad de los corruptos a cambio de una senaduría, diputación, regiduría o un cargo en la administración pública. La dignidad y el decoro no se miden por los ingresos percibidos y un falso "bienestar' muy bien disimulado.

Seguir confundiendo al pueblo mezclándose con corruptos y sinvergüenzas no es el camino correcto. Con esto, no negamos una alianza táctica para vencer al enemigo común. Lo que rechazamos es unir fuerzas y voluntades en forma ingenua, sentimental e infantil. Las fuerzas de derecha tienen capacidad para imponer su santa gana en cualquier circunstancia.

Los corruptos que están en el poder quieren ser sustituidos por los corruptos fuera del poder. Ante está dura realidad, la izquierda, la izquierda revolucionaria es el camino a seguir. La única fuerza- muy débil- que unida puede marcar la diferencia y decidir el rumbo en las venideras elecciones nacionales.
 
En términos porcentuales; la izquierda no refleja la fuerza, el trabajo y prestigio que tiene en la población. Sus votos son frágiles: Muchos no votan, algunos los hacen por sus parcelas y otros votan para sacar al que está en el poder.
 
No reflejan conciencia política al ejercer el derecho al voto. Una debilidad intrínseca en un movimiento que desconoce la realidad y quiere imponer su voluntad.

¡Sin unidad no hay fuerza y sin fuerza no hay Victoria! Desconocer esto, es lo que ha permitido el aislamiento y el fraccionamiento de la izquierda dominicana. Una falsa teoría revolucionaria permite seguir cocinándose en su propia salsa a toda una generación de hombres y mujeres que han entregado los más apreciados de la vida: La vida misma.

La teoría revolucionaria no es una "calcomanía estática". Es un instrumento, dinámico, guía ( Interpretar la realidad... ) que nos ayuda a ganar espacio y tiempo para alcanzar el cielo (Victoria).

Vencer el aislamiento y fraccionamiento para ganar el corazón y la voluntad electoral del pueblo: Es la gran tarea. Caminemos, marchemos unidos para marcar la diferencia, ganar el corazón y la voluntad electoral del pueblo.

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