domingo, 5 de octubre de 2014

Una nueva sociedad civil

Incorruptible como la miel


JM. Rodríguez


Por estos días Luís Brito García nos preguntaba ¿Creemos en la Patria, la Nación, el Estado? ¿Y en la autoridad? No me gusta mucho lo que trae a cuestas el concepto Patria, me quedo con el de Nación. Engels lo definía como un territorio delimitado, por la acción homogénea, lengua y cultura propia, carácter específico, poder político, clase dirigente con mayoritaria historia común y condiciones económicas particulares…

Tal carácter específico ha tenido en nosotros una forma dominante de expresión. Una vez la llamé “el modo de ser venezolano”. Con él la IV República montó un parapeto de Estado que llamó capitalista moderno, donde la burguesía y sus sigüises ejercían el dominio de la Nación. Hemos vivido sus consecuencias.


El marxismo se encargó de dejar en claro esta relación de la sociedad con el Estado. Primero Engels: La sociedad civil es el momento de hegemonía, el Estado el momento de la coerción. Luego Gramsci: El Estado (régimen político) es el elemento subalterno, la sociedad civil, (reino de las relaciones económicas) el principal...

La burguesía que, en Venezuela, dominó la sociedad civil, además de tutelar al Estado, lo parasitó. Y convirtió en expresión nacional sus vicios: la improvisación, la inconstancia y la imprecisión; el alboroto, el desorden y la desconsideración; el desparpajo, la mentira, el contubernio y la trasgresión.

Todos los que trafican con dólares del Estado (que es quién los produce), los que extraen productos del país, los que cobran por un trámite que ellos retardan ocho meses; venderían a su madre por ser parte de ese sector hegemónico de la Nación. Y paradójicamente este proceso los ha alentado.

Esto no se resuelve, ahora, con el Estado tutelando a la sociedad. Solo construyendo una sociedad civil hegemónica distinta, la de las comunas, la ciudadanía alcanzaría su verdadero y virtuoso valor: un colectivo de iguales por derecho e iguales de hecho. Esa es la fuerza para avanzar, presionar e imponer. Sólo así el viejo modo de ser venezolano dará paso a una nueva Nación con un Estado socialista.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Desde el 8 de Junio del 2011

Archivo del blog