domingo, 26 de mayo de 2013

Ser militar venezolano hoy. Es un honor, un reto y una gloria

Javier Del Valle Monagas Maita (*)
         Existen circunstancias en la vida en las cuales una profesión toma mayor importancia, según sea el caso, o las condiciones específicas, de acuerdo a su área y la realidad del momento.  Por ejemplo en tiempos de epidemias, la profesión de medico cobra una importancia determinante.  Así la de ser militar en un momento como el presente cobra importancia estratégica, sobre todo si es parte de un ejercito que rompe esquemas de represión y pasa a ser un ejercito al servicio de una nación, de su pueblo, garante  institucional, democrático y defensor de una constitución y una institucionalidad libérrima.
         Como dije antes, todo es según las circunstancias y las condiciones especificas.  Nuestras fuerzas armadas venezolanas, servían a una institucionalidad anti democrática, represiva, egoísta y al servicio de élites  De tal forma que sus mandos en la mayoría de los casos destacaban en la medida que se plegaban a esos anti valores anti democráticos. Por eso veíamos a generaluchos cargando maletines y maletas a barraganas presidenciales como Blanca Ibañes, y permitiendo la indigna ofensa de portar un uniforme militar, para preconizar actos de corrupción y de degradación moral. La isla la Orchilla, era un antro donde los presidentes y sus barraganas iban  a formar bacanales,  escoltados por los mandos corruptos de aquel ejército, los cuales custodiaban y protegían a Cecilia Matos, Isa Dobles, Marianela Salazar, Blanca Ibañez, Susana Duijn, Carolina Herrera, etc.   Vi por ejemplo a generales como  Iván Carratú Molina, Huizi Clavier, Ochoa Antich, entre muchos otros, que para obtener grados superiores hubieron de rendir pleitesía a partidos políticos y a políticos podridos que los manipulaban  caprichosamente para ascender, sobre todo a general o ministros de la Defensa.  Eran los días en los cuales según la doctrina yanqui impuesta aquí, el enemigo de ese ejército era el pueblo venezolano.  Los batallones de cazadores (conformados por los pobres que eran forzados a servir en ese indigno ejército), se declaraban enemigos de los campesinos.  Fueron muchos los hombres y mujeres del campo, que con la simple sospecha de algún adulante, daban con sus costales y huesos en los teatros de operaciones militares. Donde,  si estaban de suerte,  solo los torturaban, los interrogaban sobre lo sagrado y lo mundano, o en circunstancias peores eran asesinados y desaparecidos sus restos.  Esos militares represivos y anti patria, eran la adoración de los gobiernos de Estados Unidos y europeos.  Los que más se aplicaban a la corrupción y traición a su patria, tenían la suerte de ir y hasta vivir en Florida, Miami o Nueva York.

       Desde 1992, un grupo de esos hombres dignos de los muchos que quedaban en esas fuerzas armadas, se sublevaron en dos oportunidades,  -febrero, Noviembre - contra la barbarie que carcomía todo vestigio de honor y gloria dentro de la institución armada. Hasta que uno de esos protagonistas apoyado y aupado por el pueblo fue electo presidente en 1998.  A partir de allí la anti historia empezó a cambiar a historia. Hasta llegar al presente del 2013, con una fuerza armada nacional  unificada, organizada, dignificada y unida al pueblo del cual proviene.  Convertida en una institución que recuperó el respeto y el honor de ser portador de las armas que defienden a la república, a la patria, libre, soberana y sin amo extranjero.
                                    la traición 
la dignidad 

Precisamente son estos los tiempos en los   cuales las fuerzas armadas de las naciones imperialistas, poseídas por élites sionistas judías y mafias católicas agresoras de siempre, están convertidas en instrumentos de terror, muerte e impulsadoras de grandes negocios con invasiones y masacres genocidas a otros países.   Unas fuerzas armadas cuyos efectivos después de asesinar y ocupar otros países para beneficio ajeno, luego se ven deambulando por las calles de Estados Unidos y Europa,  desposeídos de la razón, la cordura y sus derechos ciudadanos. Mismos que hasta son vistos luego como enemigos del sistema imperante que los obligó a delinquir y asesinar a gente inocente que ni siquiera conocían. Esos ex soldados, que  ven en el suicidio la única solución a su problema, creado por otros, por ricos, capitalistas que convirtieron sus crímenes en dinero y riquezas como los Rockefeller, los Rothschild, Walton, Warburg, Gates, Buffett, Ellison, Bloomberg, Kock, etc.  Estos enfermos de poder y gula, junto a otros ligados a la política, el petróleo, los agroquímicos, las farmacéuticas,  la industria de las armas, etc. Han conformado una mafia internacional, que en estos momentos pretende ser gobierno mundial y utiliza  el poder aniquilador del ejercito Norteamericano y sus aliados europeos (OTAN), para destruir gobiernos, países y pueblos que posean riquezas o posiciones geo estratégicas.  CON ESE FIN, AHORA CREARON LOS EJÉRCITOS PRIVADOS O EMPRESAS CONTRATISTAS PARA MATAR.  Mediante el uso de esa estratagema maquiavélica, invaden países, asesinan masivamente a los pueblos y luego usan esas masacres como pretexto para intervenir directamente y ocupar, expoliar y subyugar a las naciones desafortunadas (Libia, Iraq, Siria, Afganistán, etc.)   La novedad es, que el Pentágono, faculta al ejército para un golpe de estado directo y sin ambages en los propios Estados Unidos, pasando por encima de las autoridades civiles.

       Contrariamente, en Venezuela ese ejército redimido, que va de la mano con el pueblo, del que proviene.  Es atacado por  las bestias inmorales vendidas de la denominada opodricion – oposición – venezolana.  Los denigran, los ofenden, les incitan a desconocer las leyes y las instituciones. Esa oposición hace eso, tan solo por obedecer las instrucciones de esa élite demoníaca que gobierna en USA, Europa e Israel, que les paga sus serviles servicios.
     Para ir contra esos ejércitos honorables, el imperio y sus lacayos recurren a los narco paramilitares, a mercenarios al servicio de  lo peor que existe como agentes del vicio y la perversión. Incluso existen naciones con gobiernos oligarcas, represoras, cuyos ejércitos se convierten en actores terroristas al servicio de las empresas transnacionales contra los pueblos, contra los pobres, que establecen alianza con los narco mercenarios como es el caso de Colombia, Chile, Honduras, Guatemala, México. Perú, entre otros.
        Fue esa fuerza armada venezolana, la que aquel 13 de abril del año 2002, salió unida al pueblo, a restituir el orden legal constitucional violentado por los vestigios de la podredumbre que permanecía oculta dentro de la institución militar, que quiso dar el zarpazo sanguinario contra la nación y su pueblo.
(*) Abogado con patria

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