domingo, 19 de mayo de 2013

POLÍTICAS COMUNES

“El problema está en el uso del tiempo pasado cuando
en la Caja Costarricense de Seguro Social
se sigue brindando el mejor servicio médico de Costa Rica”
Comentario de Guillermo Calderón al artículo inserto.

“… ¿por qué se silencian, no reaccionan ni se rebelan masivamente
contra la clase gobernante los afectados por la liquidación del Estado de Bienestar
 y la privación de sus derechos, de sus certezas y seguridades
 con la consecuente entronización del malvivir en zozobra?”
Pregunta del inserto mencionado

1/6         Escenario global
La pregunta citada no sólo es pertinente en Costa Rica, pues afecta al Mundo entero amenazado por la ofensiva definitiva del abrahamismo apocalíptico, ahora diseminado con el nombre de Neoliberalismo y mediante el cual el sionismo ya considera que controla todos los hilos del poder económico y político, de modo que está ansioso por darle carácter legal a sus abusos, perpetuándolos como algo natural.  Por eso se niega a aceptar obligar a pagar -a la luz del derecho consuetudinario tanto como de las legislaciones propias del capitalismo clásico- los delitos que han cometido los enemigos comunes, conocidos como delincuentes de cuello blanco. 

Castigarlos les corresponde a las multitudes conscientes, lúcidas y resueltas, no a las masas informes ni a quienes las desfiguran. 

La ofensiva definitiva se ha acelerado a partir de la consolidación de su monopolio financiero por los usureros históricos, los sionistas, que el 23 de diciembre de 2013 celebran el primer centenario de su privatización de la emisión de la moneda en USA.  El despojo del derecho soberano de los pueblos a emitir su propia moneda y a dirigir su propia economía, con la creación del euro ha alcanzado dimensiones mundiales, pues son diecisiete países europeos (del “primer mundo”) los que han perdido su soberanía monetaria y van aceleradamente a la ruina que permitirá privatizarlos en beneficio de los banqueros osados, abusivos, ladrones e impunes.
Desgraciadamente, demasiados seres humanos siguen actuando como masas informes, perezosas, indolentes y taradas, sin criterio ni dignidad ni inteligencia propia y autónoma, alienadas por el consumismo, combatiendo falsas peleas y resolviendo artificiales conflictos -como los del cambio climático o el de las prohibiciones de las drogas alucinógenas o del derecho de los homosexuales a casarse entre ellos- que les inculcan su explotadores, hay que repetirlo, a demasiados miembros de las multitudes que, por lo demás, son capaces de hacer la indispensable y urgente Revolución Mundial.  ¡Basta que se quiten las vendas!

La miseria creciente, impuesta por los potentados a los pueblos como parte de la política mundial por arrasarlos, diezmarlos, despojarlos y apabullarlos, ya no sólo es una tragedia para los países y las poblaciones del “tercer mundo”, como bien lo han aprendido los de España, Italia, Francia, Portugal, Irlanda, Grecia, Chipre y demás víctimas de la Comisión de la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. 

Éstas - cuya más conocida y acatada vocera es la canciller teutona Angela Merkel, aunque le pese a la trepadora Christine, al tecnócrata Mario Draghi o al presunto ecuánime, Olli Rehn- son las instituciones que dan la cara por los potentados Rothschild y sus aliados, en defensa de sus intereses elitistas, facilitándoles sus políticas de despojo de los pueblos y destrucción de la biosfera al arbitrio de los potentados sicópatas, quienes no sólo han atacado los derechos fundamentales y las conquistas esenciales de los ciudadanos sino que han ido privatizando hasta los genes en beneficio de las grandes corporaciones.
2/6         Experiencias latinas
Para los países latinoamericanos que, a mediados del s. XX, adoptaron las directivas de la CEPAL, se estableció una política de supervivencia general, que los pueblos que la adoptaron consideraban particular, propia de su Estado y fruto de la genialidad de sus gobernantes; lo cual no se encargaba de desmentir casi nadie.

Dichas políticas estuvieron inspiradas en el keynesianismo que trató de salvar al capitalismo, aunque no pudo evitar que acudiera a la segunda guerra mundial para impedir que los pueblos despertasen y asumiesen el poder que les pertenece y que les permitirá castigar y destronar definitivamente a los sicópatas dominantes en la Historia.

Tal keynesianismo fue adaptado a sus mercados por las neocolonias, obligadas por las condiciones de la guerra que, por dedicarse a la industria bélica, forzaron al Imperio a abandonar los mercados dependientes, lo cual suplieron éstos con la política económica de “sustitución de importaciones” impulsada por el chileno Raúl Previch, funcionario de la CEPAL, la conocida Comisión Económica para América Latina dependiente de la ONU.    

Esta directriz económico-política permitió que se desarrollaran industrias nacionales de alguna envergadura, como sucedió en Colombia, cuyos textiles y confecciones, amén de otras líneas productivas, alcanzaron un desarrollo significativo que llevó a países como Ecuador y Bolivia a calificarla de “coloso del norte”, ironizando respecto a USA.

Aunque el atraso de los países de la región no fue superado, y sus economías siguieron basándose en el saqueo de los recursos naturales -que, actualmente, es cada vez más desaforado, letal e histérico-, sí se presentaron amagos de progreso y autosuficiencia, y se adoptaron medidas comunes de gran significado, que le asignaban al Estado un papel importante en la garantía de bienestar para los ciudadanos.

Es lo que el artículo sobre Costa Rica denomina “Estado de bienestar”, aunque éste ha sido un concepto más mencionado respecto a las conquistas sociales en Europa, ahora seriamente amenazadas por la perversidad del sector financiero, tan estéril para crear riqueza real como letal para los que sí son capaces de crearla.


Uno de los resultados prácticos en la sociedad latinoamericana de las políticas keynesianas, fue la creación de los sistemas públicos o semi-públicos en el campo de la sanidad y la protección de la salud, financiados por trabajadores y patronos y, ocasionalmente, por el Estado. 

Su objeto social era eminentemente ajeno a la rentabilidad operativa de tinte monetario, pues se enfocaba en la recuperación y conservación de la salud de los afiliados, sin escatimar en gastos; guiados por las demandas del enfermo, buscando curar su enfermedad a toda costa, sin cohibirse por asuntos de costos ni de pérdidas y ganancias… Pues éstos riñen con la rentabilidad social, que los rebasa pero que a los potentados no les importa.

La salud no se había visto como un negocio, en ese entonces.  Pero ahora lo es, a partir de la política neoliberal que carece de cualquier sensibilidad social, pues considera que el deber del Estado es proteger a las multinacionales -monopolistas mundiales de la sagrada y escasamente distribuida “propiedad privada”- garantizándoles una alta rentabilidad financiera y asegurándoles el derecho a privatizarlo todo, así la población caiga en el peor de los abandonos, se quede sin hogar ni educación, y muera mendigando alguna atención en las puertas de los hospitales, o esperando a que llegue el momento de que lo atiendan luego de haber logrado conseguir una cita con muchos meses de anticipación, o muriendo por falta de medicinas indispensables para recuperar y mantener la salud, pero que los intermediarios no les suministran oportunamente… como sucede cada día en Colombia, ante la indiferencia y absoluta irresponsabilidad del gobierno lacayo. 


Es una gran ironía, pues, en su presunta autosuficiencia, el Neoliberalismo reniega de los recursos públicos.  Pretende asignarles a los potentados poderes misteriosos que les permiten crear riqueza a pesar de que los trabajadores se las quieren arrebatar o, al menos, reducir, y que los gobiernos también les esquilmarían cobrándoles impuestos.  Esos son los delirios de la sionista atea, Ayn Rand, expuestos en sus libros de lagarta arribista resuelta a ganarse el corazón de los potentados a cualquier precio.

Pero la verdad es que los recursos y las riquezas de los pueblos se destinan para mantener los privilegios de los zánganos y estériles potentados, en particular los dedicados a la especulación financiera que apabulla la economía real negociando mendaces “productos financieros”, que no son más que estafas imperdonables mediante las cuales se despoja a los pequeños y ambiciosos rentistas de sus ahorros, y que pronto habrán de tragarse los fondos privados de pensiones…

Tales cánceres de aspecto humano, se han convertido en los peores enemigos de la Humanidad, de la Vida y de la Tierra.  Viven obsesionados por sumir a las mayorías en la miseria, buscando causar el Juicio Final: estipulado por el sionismo, estimulado por la masonería y agenciado con el globalismo enfermizo; algunas de cuyas desastrosas recetas, aplicadas indiscriminadamente a todos los países, plasma el escrito anexo en comento: “Costa Rica: una sociedad del miedo”.
3/6         El negocio de la salud
En estas circunstancias, es admirable que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) funcione bien en el presente, seguramente tan bien como lo hacía el Instituto Colombiano de Seguros Sociales (ICSS, que López Michelsen transformó en ISS) hasta que el gurú de Salgar lo privatizó abusivamente, despojando a sus legítimos dueños pero acatando las recetas neoliberales que las multinacionales y las agencias internacionales a su servicio les han impuesto a todas las neoliberocolonias que remplazaron las neocolonias previas.

El deterioro de la atención a la salud en Colombia ha sido creciente, manifiesto y realmente grave, hasta el punto de que se habla del “paseo de la muerte” cuando se requiere asistencia médica.  Y muchos mueren sin recibirla, aún estando en instalaciones idóneas para atenderlos, como viene sucediendo desde hace varios años, y está sucediendo actualmente en Bogotá con Capital Salud, una Empresa Promotora de Salud (EPS), según la terminología neoliberal establecida para descrestar campechanos y paisanos incautos.  O como acaba de suceder en Saludcoop (otra EPS) en Medellín, donde una niña de nueve meses y con problemas cardíacos ha carecido de atención oportuna, muriendo en consecuencia en medio de la impunidad de los responsables; o como le está ocurriendo al niñito de dos años que necesita atención urgente debido a sus malformaciones hepáticas pero que pronto sabremos que lo han dejado morir sin atenderlo debidamente…

Por determinación universal del Neoliberalismo, la medicina  -como cualquier actividad susceptible de ofrecerles rentabilidad a los potentados- se volvió un negocio particular, pésimamente atendido y bastante rentable para los numerosos intermediarios, la mayor parte de ellos privados y protegidos de la competencia oficial por las leyes. 

Esto se debe a que, de acuerdo a la doctrina neoliberal, los entables públicos tienen que subordinarse a los intereses de los potentados globalistas, de modo que de ninguna manera pueden hacerles competencia desleal, lo que los obliga a renunciar a sus privilegios.  Tienen que someterse a lo que los socios privados determinen en las llamadas “empresas mixtas”; o, cuando la propiedad todavía es pública, se ven obligados a limitar sus ofertas según el nivel alcanzado por los particulares que han convertido en negocio el servicio público.

Tal abuso significa que los Estados no pueden prestar un servicio mejor y más barato, así sea bastante conveniente para el ciudadano, pues se estaría amenazando la rentabilidad de los particulares, lo cual es una abominación inadmisible por los potentados, quienes están a punto de privatizar todo lo productivo mientras rechazan y se apropian los monopolios públicos con todas sus fuerzas y contra los intereses palpables y legítimos de las mayorías.

Así sucede en Colombia con muchas cosas, incluida la prestación de servicios de salud
luego de que el gobierno mafioso y neoliberal de Álvaro Uribe Vélez logró desmantelar el ISS para entregarles sus activos a particulares.  Entre éstos quedó incursa su discreta y dignísima esposa, doña Lina Moreno, socia de Saludcoop gracias al tráfico de influencias del esperpéntico gobierno de su maridito enrazado en tigre. 

Con estas argucias expropiaron a los trabajadores y los patronos del meritorio Instituto Colombiano de Seguros Sociales, que ya el “pollo” López había golpeado en su cuatrienio (1974-78), y que el facineroso ex dictador, cuando fue senador, había contagiado de muerte con la Ley 100 de 1993. 

Este esperpento despojador fue copiado de las leyes impuestas a Chile por el Neoliberalismo, tras el asesinato de Salvador Allende en 1973.  La versión colombiana fue presentada por un flamante asesor del rutilante vendepatria, a quien nombró como su ministro de Seguridad Social cuando llegó a la presidencia en 2002, pero que pronto pereció helicopterizado por los celos que despertó en el gurú su popularidad creciente.

Quizás se desgració por los complejos de su jefe, pues el carisma de Juan Luis Londoño de la Cuesta, que así se llamaba el personaje, parecía superior al del chalán mentiroso y despreciable, lo cual dañaría todos los planes de las clases emergentes para establecer una dictadura hegemónica y medieval; o, al menos, frustraría las ganas de Uribe de ser la cabeza visible, el patriarca reconocido de tal régimen, como se lo había pronosticado el capo de capi, don Fabio Ochoa Restrepo, jefe indiscutible del cartel de Medellín, también conocido como el “clan de los Ochoa”.

4/6         Igual recetario para todos
Sin duda, la política neoliberal es general para todos los países, así como la de la CEPAL lo fue para los latinoamericanos en su momento. Se trata de modelos que se les imponen, y que los gobiernos lacayos e ineptos adoptan y aplican sin reparos, con plena obediencia vil y acrítica. 

El artículo referenciado aporta bastantes características sobre su funcionamiento, que pronto habrán de serles impuestas a los países que han entrado más tarde que Chile, Argentina, México, Brasil y Colombia al club neoliberal, pero a los que se les están imponiendo vertiginosamente sus ruinosas recetas depredadoras del medio ambiente, antieconómicas y antisociales.

Por desgracia, el modelo neoliberal pretende sumir deliberadamente a los países en la ruina, de modo que el detallado análisis adjunto ha de servir a todos los países para discernir las transformaciones que les esperan, y para entender las que ya están sufriendo pero que los ciudadanos normales no perciben.  En principio, los incautos desinformados deliberadamente por los medios masivos de alienación, las consideran políticas nacionales autónomas, de modo que les conceden tolerancia a los gobernantes, creyendo que son originales y honestos, y que se esfuerzan por hacer las cosas bien, cuando lo único que hacen es implantar las recetas que les trazan los potentados amos del Mundo, y que son las mismas para todas las neoliberocolonias, incluyendo las europeas, ahora tan venidas a menos.


Sin duda, los latinoamericanos enfrentamos un desafío enorme cuando, públicamente,  “El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, calificó este viernes a América Latina como el “patio trasero de Estados Unidos” y no como una región vecina, soberana e independiente en la que convergen numerosas naciones, con diferentes ideas o tendencias sociales, económicas o culturales.”  (Ver “Latinoamérica el patio trasero de Estados Unidos”)

Dicho y hecho.  Ya el títere Barak Obama salió a llamar al orden a los gobiernos de la región, visitando con su equipo a México y Costa Rica, pues la necesidad de desestabilizar los gobiernos independientes va de la mano con los planes de guerra civil en Venezuela, tan largamente acariciados por el sionismo guerrerista, convencido de que, con el propósito de no seguir fracasando en sus intentos desestabilizadores, tiene que ser ahora para evitar el riesgo de que no sea nunca, pero que para proceder necesita cipayos dóciles a los potentados en los gobiernos de las neoliberocolonias.

La persistente ideología apocalíptica entiende que el pueblo está despertando, convencido de que Chávez ha reencarnado en todos los indignados, no sólo en Nicolás Maduro.  Por eso, el mismo farsante Henrique Capriles Radonski le rinde tributo.  De ninguna manera se atreve a descalificar al querido mito libertario, pues sabe que ha conquistado la voluntad de las mayorías despojadas del Mundo entero, y que ha empoderado y elevado el nivel político de los tradicionales subyugados y despojados venezolanos del montón…


No obstante, en Costa Rica el fracaso de la privatización es tan rotundo que “los gobernantes de turno montan tragicomedias delirantes y hasta ridículas para intentar engañar con su retórica hueca a la población, queriendo dar la sensación de que las cosas van tan seguras y fiables como antes”.

De dicho gobierno, al menos los dos últimos titulares son agentes desenmascarados de USAID y la CIA; tanto el falaz premio Nobel de la Paz, Osquitar Arias Sánchez, que tanto se ha esmerado por servirle al Imperio decadente, como Laurita Chinchilla, quien ha facilitado la invasión de su país por la IV Flota, en una nación que se ufana de carecer de ejército y ser adalid de la paz.

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