domingo, 19 de febrero de 2012

El pueblo le canta a Alí



El caballo rojo bolivariano de Alí

Alí redivivo. Extraído de la losa sepulcral adonde lo habían colocado quienes lo veían como lo que realmente era: un peligro para el opresor. Salido de las urnas y de los sitios de tarimas en que quisieron esconderlo. Volando vencedor del tiempo y el olvido, con su ramo de rosas recién besadas por el sol; con su fusil florido y su sonrisa desafiante del tiempo. Alí niño, reclamando las letras y el espacio para que los niños rían y jueguen sin descanso. Alí joven y perpetuo rebelde, con su cuatro y su partida de jinetes insomnes dispuestos a luchar contra la injusticia en cualquiera lugar del planeta. Alí parado encima del Cerro Galicia y del Lago Maracaibo, para defender el respeto a todo lo creado en la tierra y en el cosmos como garantía de la vida en salud del hombre. Alí poeta de flauta suave, sembrador de alegrías con su canto noble esparcido por donde quiera que fuera transitando.
Su aliento nos alcanzó siempre para continuar la caminata, por muy fatigosa que fuese. Su corazón nos insufló el acorde amoroso indispensable para emprender el ascenso del monte más alto. Su palabra redentora nos armó de esas razones que hacen del ser humano una criatura amante del terruño donde nació y consciente del deber que se cumplirá antes que cualquiera meta personal, por muy importante que sea. Caminamos en vida junto a él; cuando se ausentó hace veinticuatro años, aprisionamos su espíritu con que quiso unir al pueblo, con la querencia constante de cada unos de sus profundos saberes, herramientas indispensables para percibir si el viento estaba batiendo oportunamente, los malestares que había que combatir y los fines esenciales que tenían que dibujarse para trabajar en armonía hacia el futuro que hoy se avizora mejor.

Descansamos ahora en el regazo de sus versos alistados siempre en el batallón de la primera fila del combate. Su canción es el legado más hermoso del que disfrutamos hoy. Con ella el pueblo se cobijó más de una vez, halló motivos de inspiración y arsenal con que rebelarse y, a partir de entonces, ya no fue ni volverá a ser esclavo de ningún amo, ni del amo lacayo con que muchos aprendieron a convivir cual ovejas sumisas, ni mucho menos con el opresor extranjero que succionó nuestra sangre para engordar con ella sus par iguales. Su cuatro no se apagará nunca y si lo hace servirá de leña para alimentar esa misma hoguera de redención por la que el juglar paraguanero ofreció su vida (...)

A cabalgar nos convoca Alí con su canción que lleva en la crin hirsuta el pensamiento libertario de Simón Bolívar!

José Millet*


Febrero 19 de 2012.- Las canciones de Alí se dejan oír en las voces del pueblo, en el marco del homenaje realizado en el regio teatro Principal de Caracas, recientemente remodelado. A los 27 años de su desaparición física, sus familiares y el Gobierno del Distrito Capital (GDC), organizaron este concierto, que al decir de muchos, resultó insuficiente por el limitado aforo del teatro, dada la cantidad de personas que se agolparon para disfrutar del merecido homenaje al cantautor paraguanero. Desde Falcón, Catia, Guarenas, Vargas, llegaron amigos y admiradores de Alí. La canción emblemática, Casas de cartón, fue la más recordada por el pueblo, así como su espíritu revolucionario, humilde, siempre solidario con los más desposeídos.




*http://www.monografias.com/trabajos71/ali-primera-biografia-documentada-testimonial/ali-primera-biografia-documentada-testimonial7.shtml

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