lunes, 30 de enero de 2012

Y QUÉ PASA CON LAS DEMANDAS PENDIENTES ANTE EL CIADI?


Luis Britto García
¿Y QUÉ PASA CON LAS DEMANDAS PENDIENTES ANTE EL CIADI?
1
Con orgullo, con satisfacción, con renovada fe en el futuro de Venezuela
leemos el Comunicado del Ministerio del Poder Popular para Relaciones
Exteriores de 25 de enero de 2012 donde se denuncia de manera irrevocable
ante el Banco Mundial el  "Convenio sobre Arreglo de Diferencias Relativas a
Inversiones entre Estados y Nacionales de Otros Estados". Durante años
Fermín Toro Jiménez y quien suscribe sostuvimos que caímos en el Ciadi por
presión de las transnacionales y violando la inmunidad de jurisdicción que
consagran nuestras constituciones, específicamente el artículo 151 de la
vigente. El Ministerio proclama que “Venezuela se adhirió a este Convenio en
1993, por decisión de un gobierno provisional débil y desprovisto de
legitimidad popular, presionado por sectores económicos transnacionales que
participaban del desmantelamiento de la soberanía nacional venezolana”.
Añade el Ministerio que “La Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela de 1999 invalida, en su espíritu y en su letra, las disposiciones
del mencionado Convenio, cuando reza en su Artículo 151 que ‘en los
contratos de interés público, si no fuere improcedente de acuerdo con la
naturaleza de los mismos, se considerará incorporada, aun cuando no
estuviere expresa, una cláusula según la cual las dudas y controversias que
puedan suscitarse sobre dichos contratos y que no llegaren a ser resueltas
amigablemente por las partes contratantes, serán decididas por los
tribunales competentes de la República, de conformidad con sus leyes, sin
que por ningún motivo ni causa puedan dar origen a reclamaciones
extranjeras". Cuando acudimos ante el Tribunal Supremo de Justicia para
solicitar la aplicación de dicho artículo 151, en sentencia del 17 de
diciembre de 2008  éste consideró que los ciudadanos no teníamos capacidad
ni interés para defender la soberanía de Venezuela, y que la inmunidad de
jurisdicción que consagra el artículo 1 de nuestra Carta Fundamental no vale
porque que para nuestro país “resulta imposible sostener una teoría de la
inmunidad absoluta” pues “se acogió al sistema de inmunidad relativa”. Pero
el 28 de enero de 2011 el Presidente declara que "No hay ni podrá haber ni
habrá ninguna instrucción de ningún centro económico político por encima de
la Constitución".  Relativos eran los jueces que pretendieron derogar la
Constitución de un plumazo. Ellos sí que no tenían capacidad ni interés.
2
El Comunicado confirma, por otro lado, que existe la democracia
participativa. Cuando ciudadanos sin cargo oficial ni militancia partidista
ni dominio sobre los medios asumimos la misión aparentemente imposible de
ejercer las acciones y el llamamiento a la opinión pública que nuestra
conciencia nos exigen, terminamos por obtener resultados. En 2006
denunciamos una Ley Orgánica de Hacienda Estadal que permitía privatizar
ríos, lagos y lagunas, establecer contratos para inmunizar  a los ricos
contra las alzas de impuestos y en general desintegrar el país,  y el
ciudadano Presidente de la República la vetó en uso de la potestad que le
confiere la Constitución. Cuando la Exxon intentó embargar las reservas
internacionales de nuestro país, aportamos a todas las autoridades
competentes las normas en virtud de las cuales  dichas reservas eran
inembargables, y dicho criterio prevaleció. Todavía más, vemos con
satisfacción que Venezuela repatria sus reservas en oro y metales preciosos,
inmunizándolas contra medidas de saqueo como las que recayeron contra los
depósitos en el exterior de Libia. El camino de la participación está
erizado de retardos, aparentes reveses, postergaciones, e incluso de
amenazas por parte de los enemigos de la soberanía. Pero basta tener tesón y
razón para que una causa válida triunfe.
3
Justamente los enemigos de la soberanía han saludado la restauración de ésta
con profecías apocalípticas. Que si nadie contratará con Venezuela.  Que si
nos perderemos la ventaja de ser arrastrados ante un tribunal de
linchamiento que en 234 sentencias sólo ha favorecido a los países
demandados en dos casos. Bolivia y Ecuador se retiraron del Ciadi, y nada
les ha pasado. Brasil no pertenece al Ciadi, es potencia emergente, la sexta
economía del planeta, y todo el mundo contrata con él. Que si de todos modos
quedan contra Venezuela una veintena de demandas ante árbitros
internacionales.
4
Los enemigos de la soberanía no sólo no conocen la Constitución que
pretenden derogar: tampoco las normas extranjeras con las que pretenden
sustituirla. En la Ley Modelo de la Comisión de Naciones Unidas para el
Derecho Mercantil Internacional sobre Arbitraje Comercial Internacional, el
artículo 34 dispone que el laudo arbitral es nulo cuando “ i) según la ley
de este Estado, el objeto de la controversia no es susceptible de arbitraje;
o ii)  el laudo es contrario al orden público de este Estado”. Según vimos,
de acuerdo con el artículo 151 de la Constitución las controversias sobre
contratos de interés público “serán decididas por los tribunales competentes
de la República, de conformidad con sus leyes” y no por árbitros
extranjeros, y además dichos contratos son materia de orden público, que
como sabe cualquier jurista digno de tal nombre, no puede ser negociada ni
transada por acuerdos arbitrales, ni en términos de nuestras leyes ni de las
extranjeras.
5
Por otra parte, es oportuno informar que ante demanda de la British Gas
contra Argentina, el Tribunal de Apelaciones de Washington decidió que “de
acuerdo con el tratado bilateral de inversiones argentino-británico, las
disputas entre inversores deben ventilarse, en una primera instancia, en los
tribunales del país demandado y esperar, luego, 18 meses antes de llevar el
caso a una Corte arbitral”. Añade el comentarista de Página 12 que “El fallo
puede convertirse en un antecedente para las causas que se tramitan en el
Ciadi, el tribunal que depende del Banco Mundial, donde hasta el momento se
ha ignorado la jurisdicción nacional”  (Página 12, 19-1-2012). Ni en una
sola de las demandas contra Venezuela se ha agotado la jurisdicción
nacional: lo que buscan los enemigos de la soberanía y las transnacionales
es aniquilarla a favor de la extranjera.
6
No concluye aquí la labor de la recuperación de la soberanía ante cortes
foráneas. Contra Venezuela avanza una granizada de denuncias  ante la
Comisión Interamericana de los Derechos Humanos en Washington y la Corte
Interamericana de los Derechos Humanos, órganos de la OEA que
prejuiciadamente fallan casi siempre contra nuestro país. Hace poco
pretendieron habilitar para participar en elecciones a un corrupto
inhabilitado por las autoridades venezolanas. Por ese camino, pretenderán
decidir quién no puede participar en ellas, y quién las ganó. Para invadir
Libia se utilizaron como pretexto supuestas violaciones de los Derechos
Humanos que no pasaron de ser un fraude informativo. Los infames Tratados
contra la Doble Tributación pretenden someternos también a árbitros
extranjeros. De esas trampas jurídicas debemos salirnos para recuperar
plenamente nuestra soberanía. Para ello basta con cumplir con la
Constitución.
PD: En la próxima Feria Internacional del Libro de Venezuela, Monte Ávila
Editores presentará la Biblioteca Luis Britto García y Editorial Ayacucho
presentará la edición definitiva de Abrapalabra, proyectos que llevan varios
años en preparación.

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